miércoles, 12 de junio de 2013

Qué son y para qué sirven los probióticos

Con el paso del tiempo, las insanas prácticas alimentarias, el abuso de antibióticos y el ritmo de vida, van provocando variaciones nocivas en la flora intestinal. Esto propicia que los nutrientes no se absorban adecuadamente, perjudicando el sistema inmunitario.


¿Para qué sirve la flora intestinal?

Flora intestinal
El queso de cabra es rico en probióticos




En el intestino viven millones de bacterias en un perfecto equilibrio, lo cual es fundamental para la absorción de nutrientes y muy importante para evitar infecciones repetitivas, ya que el intestino es uno de los órganos primordiales para mantener el sistema inmunológico en buenas condiciones.










Qué son los probióticos

El término probiótico significa “en pro de la vida”, y es el microbiólogo de origen ruso Eli Metchnikoff quien afirma que se puede ayudar a la flora intestinal añadiendo a la dieta microorganismos que la beneficien. Por estas investigaciones le conceden el Premio Nobel de Medicina en 1907.

Actualmente, la Organización Mundial de la Salud define los probióticos como: “microorganismos vivos que son administrados en cantidades adecuadas y que confieren beneficios a la salud del huésped”.

Uno de los probióticos más importantes es el Lactobacillus acidophilus, que mejora la absorción del calcio y ayuda en la producción de enzimas.


Propiedades de los probióticos

  • Disminuyen los síntomas de intolerancia a la lactosa.
  • Impiden la propagación de hongos.
  • Disminuyen el riesgo de padecer alergias.
  • Mejoran la absorción de minerales y vitaminas.
  • Disminuyen los niveles de colesterol.
  • Mejoran el sistema inmunológico, por lo que aumentan la resistencia a las infecciones.
  • Equilibran la flora intestinal.
  • Previenen el cáncer de colon.
  • Favorecen la producción de enzimas digestivas.


Cuándo hay que tomar probióticos

En principio, puede tomarlos cualquier persona que quiera mejorar el estado de su flora intestinal, ya que ello repercutirá en su salud global. Pero están especialmente recomendados en los siguientes casos:
  • Cuando no se lleva una dieta equilibrada.
  • Cuando se sufre de diarreas o estreñimiento.
  • A continuación de un tratamiento con antibióticos.
  • Cuando se padece dispepsia.
  • Para quienes tienen problemas de la piel, como acné o eczemas.
  • Cuando se sufre de anemia ferropénica, ya que los probióticos ayudan a absorber el hierro.
  • En casos de alergia.
  • En situaciones de estrés o tensión nerviosa mantenida en el tiempo.
  • Cuando se padece de colon irritable.
  • En caso de infecciones repetitivas del tracto urinario o vaginales.


Recomendaciones para mantener sano el intestino

  • Intentar evitar problemas como el estreñimiento.
  • Beber mucha agua de buena calidad.
  • Llevar una dieta rica en alimentos que contengan fibra.
  • Cuidar que la alimentación diaria no contenga exceso de grasas saturadas.
  • Incluir suficiente vitamina F (ácidos grasos poliinsaturados) en la dieta.
  • Tomar complementos de probióticos si se ha seguido un tratamiento con antibióticos.


Cómo tomar probióticos

Los probióticos se pueden encontrar en alimentos como el kéfir, el jocoque, el queso de cabra o el yogur. Si se toman en forma de complementos, el formato suele ser en cápsulas o en sobres. Es conveniente seguir las siguientes pautas al tomarlos:
Probióticos
El yogur es rico en probióticos
  • Si se está siguiendo un tratamiento con antibióticos, espaciar la toma de probióticos unas dos horas.
  • Tomar preferentemente en ayunas, y por la noche antes de acostarse si hay que realizar una segunda toma.
  • Ingerir con leche fría, zumo o agua. No tomarlos con líquidos calientes.


Probióticos y salud

La alimentación actual, rica en azúcares y alimentos procesados, no ayuda en nada a la salud del intestino que, como ya se ha dicho, es uno de los órganos más importantes para mantener el sistema inmune en buenas condiciones.

Es primordial el consumo de probióticos diariamente en la dieta, ya que una flora intestinal alterada no puede equilibrarse por sí misma y necesita recibir la ayuda de nuevas bacterias beneficiosas por medio de la alimentación.

Beatriz Moragues - Todos los Derechos Reservados




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