martes, 7 de enero de 2014

El olivo en la antigüedad y en la mitología. Tipos de aceite de oliva

Se cree que el cultivo del olivo comenzó aproximadamente hace seis mil años, en la zona que se encuentra entre Grecia y Siria. Son los fenicios quienes traen a España este árbol, aunque serán los romanos los que llenarán el país de olivos. Hasta tal punto era importante, que el emperador Adriano ordenó que las monedas llevasen una rama de olivo grabada.

El olivo

Son Sevilla y Cádiz las primeras provincias españolas que ven crecer en sus tierras el olivo. Este árbol se desarrolla lentamente, pero puede vivir alrededor de dos mil años.
OlivoTiene la particularidad de que puede trasladarse de lugar siendo ya adulto, siempre que no se destruyan sus raíces. Esta singularidad, y su indiscutible belleza, hacen que el olivo sea también el protagonista en muchos jardines y plazas.
Puede llegar a medir hasta 25 metros de altura, sin embargo no es lo corriente. Normalmente se le realiza una poda cada pocos años, para que no levante más de diez metros.

El olivo en el Imperio Romano

Son los romanos quienes hacen que la producción del olivo aumente y se perfeccione, ya que para ellos representaba la fecundidad, la paz y la fortuna. Era tal su valor, que a las personas que destacaban por haber realizado algún acto importante a favor de su pueblo, se les entregaba una corona tejida con ramas de olivo.
Cuenta la leyenda que Rómulo y Remo, creadores de Roma, nacieron bajo un olivo.

El olivo en la antigua Grecia

La importancia del olivo en la antigua Grecia era indudable, presente en la mitología y en sus importantes juegos olímpicos, donde se coronaba con ramas de olivo a los ganadores de los mismos.
Hasta tal punto llegaba el valor que tenía para los griegos este árbol, que estaba penado con la incautación del patrimonio y el destierro la destrucción de un solo olivo.
El pueblo griego le daba al aceite de oliva distintas utilidades y lo utilizaba tanto como alimento, como para conservación de los mismos. También se usaba para producir el alumbrado y como cosmético.

Tipos de aceite de oliva

El aceite de oliva acompaña a la humanidad desde el pasado remoto, Homero ya lo denominó “oro líquido”, utilizándose como alimento, medicina y en rituales religiosos. Solo el aceite de sésamo gana en antigüedad al aceite de oliva.
Aceite de oliva
En la actualidad se pueden encontrar en el mercado las siguientes clases de aceite de oliva:
  • Aceite de oliva virgen: Este aceite se obtiene sin alterar su composición, de manera que conserve todas sus propiedades. Es muy rico en vitamina E y en fitoesteroles.
  • Aceite de oliva refinado: Con el refinado el aceite pierde gran parte de las vitaminas y otros nutrientes.
  • Aceite puro de oliva: Es una combinación del aceite de oliva refinado y del de oliva virgen, siendo el que se encuentra más usualmente en los centros comerciales. Sigue conservando sus propiedades vitamínicas.
  • Aceite de orujo de oliva: Es el de menor calidad y se realiza mezclando lo que sobra del prensado de otros aceites, con los restos de las aceitunas.

Aceite de oliva ecológico

Este aceite es el de mejor calidad, ya que el cultivo de sus aceitunas ha seguido un estricto control ecológico y su preparación deja intactos todos los nutrientes que este aceite posee.
En el cultivo de estas aceitunas no se utilizan ningún producto químico, por lo que están libres de pesticidas o demás sustancias perjudiciales para la salud. Esto, unido a su excelente calidad, le convierte en el aceite más recomendable para una alimentación sana.

El olivo en la mitología

Atenea se convirtió en la diosa encargada de cuidar Atenas y a sus ciudadanos, gracias a su benevolencia y su inteligencia, pero también gracias al olivo.
El monarca de Ática, Cécrope, instó a distintos poblados para que juntos fundaran una ciudad especial, una ciudad estado.
Los dioses eran sabedores de que esa nueva urbe se convertiría en la más valiosa del mundo, por lo que todos querían ejercer su protectorado. Esto llevó a una pelea entre los dioses, ya que todos se creían merecedores de esa distinción. Pero Zeus decidió que solo Poseidón y Atenea eran dignos de ella.
Olivo centenario
Olivo centenario
Sin embargo, ninguno de los dos quería ceder y solo quedó instarles a que hicieran el regalo más valioso para los humanos, quien lo consiguiese se quedaría con la ciudad.
Poseidón golpeó al instante la tierra con su tridente y un hermoso animal negro surgió de la nada, era el primer caballo. Los dioses se maravillaron al contemplar la belleza, fortaleza y utilidad de aquel ser, y casi dieron por ganador al dios del mar.
Pero Atenea rápidamente hizo brotar de la tierra un árbol de pequeños frutos verdes, y explicó a los dioses que serviría de alimento a los seres humanos y su aceite sería un obsequio a los propios dioses. Asimismo, era un árbol fuerte, capaz de crecer en el terreno más estéril y que podía vivir muchos años. Pero lo más esencial es que representaba la concordia y la paz.
Los dioses se miraron unos a otros y comprendieron al instante que Atenea debía ser la protectora de la nueva ciudad, Atenas.

El encanto de los árboles

Cuenta la tradición que en la noche de San Juan las ramas de los olivos se entrecruzan, como dando fe de lo mágico de ese momento.
Existen multitud de otras leyendas referidas a este hermoso y singular árbol que, como todos los árboles, arraigan su ser en la Tierra regalándonos sus bondades y sus frutos.
Permitimos que se quemen cada año miles de árboles, ignorantes como somos de su valor. Pero como dice Ignacio Abella en su libro La magia de los árboles: “En el árbol está la clave para la supervivencia de todos. Pero su sentido va mucho más allá de lo que podáis imaginar. Al árbol debéis, en una medida que algún día quizá descubriréis, vuestra existencia y vuestra conciencia”.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


2 comentarios: