martes, 11 de noviembre de 2014

Cola de caballo: propiedades, beneficios y contraindicaciones

La cola de caballo es una planta remineralizante que antiguamente se recomendaba a los enfermos de tuberculosis. Además, es diurética y en gargarismos mejora los problemas bucales leves.

Cola de caballo
La cola de caballo, conocida también como “limpiaplata” y “hierba del platero”, viene de épocas muy antiguas. De hecho, se han encontrado restos fosilizados del período carbonífero.

Se han recopilado datos de los modos en que se utilizaba esta planta en tiempos pasados, uno de ellos eran mezclada con vino, por su efecto diurético; y en decocción, para las hemorragias. Además, también estaba indicada para las úlceras y las inflamaciones cutáneas.

La cola de caballo carece de flores y crece en zonas húmedas. Posee tallos fértiles, que miden unos 20 cm de altura, y tallos estériles, que son los que se utilizan en fitoterapia y pueden alcanzar los 80 cm de altura.


Información nutricional de la cola de caballo

Saponósidos, flavonoides, silicio, potasio y manganeso.

Propiedades de la cola de caballo
  • Es diurética, debido a su riqueza en potasio, saponósidos y flavonoides. Se recomienda cuando se sufren cálculos renales o para las personas que retienen líquidos con facilidad.
  • Es remineralizante. Se aconseja cuando se padece reuma, tendinitis, osteoporosis, artritis y gota. También fortalece las uñas y el cabello.
  • Previene la arteriosclerosis.
  • Es una ayuda si se sigue una dieta para perder peso.
  • Beneficia la eliminación de toxinas.
  • Por vía externa, alivia las hemorroides, mejora los eczemas y disminuye las hemorragias leves.
  • Forma parte de algunas cremas para reducir las arrugas de la piel.
  • En el campo se puede utilizar como insecticida y fungicida.

Precauciones y contraindicaciones de la cola de caballo

No es recomendable tomar esta planta en grandes cantidades y durante largos periodos.

Las mujeres embarazadas, en periodo de lactancia y los niños no deben consumir la cola de caballo sin consultar con el médico.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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