lunes, 13 de abril de 2015

Qué es el bisfenol A, dónde se encuentra y qué efectos provoca

Al bisfenol A se le ha relacionado con distintos problemas de salud que pueden afectar al cerebro, al sistema inmune y al sistema endocrino. En Francia está prohibido su uso en los envases alimentarios.

Botellas de plástico
Las botellas de plástico contienen bisfenol A
A principios de este año 2015, un informe de la Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea afirma que el bisfenol A no es peligroso para la salud en las dosis actuales. Empero, distintos investigadores y científicos españoles muestran su desacuerdo con estas conclusiones. El catedrático de medicina de la Universidad de Granada Nicolás Olea asegura que no se ha investigado la interacción del bisfenol A con otras sustancias similares, así como el efecto acumulativo de estos componentes en el organismo. Además, estudios anteriores curiosamente llegaban a conclusiones distintas.

Qué es el bisfenol A y dónde se encuentra

El bisfenol A es un compuesto del plástico policarbonato y forma parte de: botellas de plástico, chupetes, latas de conserva y de refrescos, utensilios sanitarios, discos compactos, tuberías de agua potable, coches, ordenadores, etc.

Se sabe que este compuesto se va desprendiendo y entra en contacto con los alimentos. Parece ser que es más peligroso a elevadas temperaturas, por ejemplo, cuando se calienta comida con recipientes de plástico en el microondas o cuando se exponen al sol botellas que llevan bisfenol A.

Que problemas de salud puede provocar el bisfenol A

Al bisfenol A se le relaciona con una larga serie de enfermedades: ansiedad, cáncer, obesidad, alteraciones del sistema nervioso, defectos de nacimiento, diabetes, esterilidad, problemas cardiacos, etc.

Qué se puede hacer

Lo más importante es exigir una ley que prohíba el uso de este compuesto. Y por otra parte, individualmente adoptar ciertas actitudes que puedan reducir sus efectos nocivos, como utilizar más el vidrio y menos el plástico. Sin embargo, el bisfenol A está por todas partes y es complicado tomar medidas efectivas a nivel individual.

Este compuesto se fabrica por miles de toneladas y también genera miles de millones de beneficios, por lo que es obvio que su prohibición no será sencilla como ocurre con tantas otras sustancias nocivas para la salud. Lo lógico, ante las distintas investigaciones con resultados contradictorios, sería que se aplicase el principio de precaución. De hecho, posiblemente así sería si los intereses económicos no estuviesen por encima, una vez más, de la salud de las personas.

La Unión Europea prohibió a partir del 1 de junio de 2011 la fabricación, la venta y la importación de biberones que lleven entre sus componentes el bisfenol A.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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