viernes, 19 de enero de 2018

Qué son los encurtidos

En la antigüedad se utilizó el método de sumergir ciertos alimentos en una solución de agua y sal, con la intención de conservarlos durante más tiempo en buen estado y poderlos consumir en épocas de escasez. Es lo que se conoce como encurtidos.

Al agua y la sal, preparado conocido como salmuera, se le puede añadir vinagre, especias o hierbas aromáticas. Sin embargo, hay que saber que los encurtidos solo con vinagre no poseen las mismas propiedades, sobre todo en lo que se refiere a las propiedades probióticas.

Pepinillos

Como curiosidad citar, que en la cocina marroquí se utilizan los limones encurtidos y en la cocina escandinava se elaboran arenques encurtidos.

Historia de los encurtidos


Los alimentos encurtidos ya se elaboraban en la época prehistórica. Y en tiempos de Julio César, los soldados los consumían porque al parecer les ayudaban a estar en mejor forma física.

En España, se comenzaron a encurtir las aceitunas para conservarlas durante más tiempo en buen estado. Las berenjenas encurtidas tenían una gran relevancia en la cocina andalusí y se piensa que fueron los árabes procedentes de Siria, los que trajeron a España este producto y la forma de elaborarlo. Actualmente pervive en las conocidas berenjenas de Almagro.

Propiedades de los encurtidos


Los encurtidos son muy ricos en probióticos, lo que mantiene en buen estado la microbiota intestinal. Actualmente se sabe que esto es muy importante para mantener un sistema inmune en óptimas condiciones. Además, mejoran la digestión y el tránsito intestinal, y alcalinizan el organismo.

Los encurtidos más conocidos


Algunos de los encurtidos más consumidos en España son las aceitunas, las zanahorias, las alcaparras, las guindillas, los pepinillos, las berenjenas de Almagro, las cebollas y los ajos.

Contraindicaciones de los encurtidos


Las personas que estén siguiendo una dieta para adelgazar, deben saber que las aceitunas son de los encurtidos que aportan más calorías, las negras más que las verdes. A pesar de que son grasas de buena calidad, monoinsaturadas, en este caso deberían consumirse con moderación.

Asimismo, quienes sufren de hipertensión es conveniente que no consuman estos alimentos o no lo hagan de manera continuada.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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